¿Es el fútbol más democrático que el béisbol?

En buena medida, las pasiones, telúricas por naturaleza, no tendrían que ponerse jamás a correr una al lado de la otra, como velocistas; en realidad las pasiones van como en los deportes de fondo y por tiempos largos pueden ir amontonadas unas con otras, incluso compartiendo carril.